Tras el rastro de los periodistas ecuatorianos ejecutados

En el marco del XI Encuentro de Periodismo de Investigación- COLPIN 2018, los periodistas Germán Rey, Fernando Ramírez y Nathan Jaccard dialogaron sobre las principales amenazas del periodismo.  

“A un periodista lo matan y es noticia dos días, después incluso a ustedes se les olvida”. La crítica la hizo Guilherme Canela, Consejero de Comunicación e Información de la Unesco para el Mercosur, en la charla “Tras el rastro de los periodistas ecuatorianos ejecutados”, en medio de un recinto lleno de periodistas durante el XI Encuentro de Periodismo de Investigación- COLPIN 2018.

Canela inició el panel en tono de reflexión y señaló que el asesinato de periodistas es una de las formas más crudas de censura, por lo que es necesario analizar las causas y consecuencias de estos crímenes. Recordó que existen casos en los que comunicadores son amenazados y no cuentan con el apoyo que requieren para tener una protección que evite su asesinato.

“Las políticas públicas son complejas. Se piensa primero el tema de la protección, pero solo eso no resuelve el problema” afirmó Canela al llamar la atención sobre los retos que tienen los países para poder garantizar la libertad de expresión en América Latina. Para ello dio tres claves que hay que tener en cuenta para evitar la impunidad: la prevención, la protección y la administración de justicia.

Posteriormente, Fernando Ramírez, presidente de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP,) indicó que los crímenes contra los periodistas generalmente permanecen en la impunidad. También resaltó el trabajo que realizan desde la FLIP para garantizar los derechos de los periodistas. Para ello crearon la red de corresponsales en varias regiones de Colombia y han publicado manuales para ayudar a periodistas que son acosados judicialmente y recomendaciones para afrontar los ataques en Internet.

Germán Rey contó su experiencia como autor de la publicación La palabra y el silencio. La violencia contra periodistas en Colombia (1977-2015) en el que se analizaron 152 asesinatos. En su investigación concluyó que la mayoría de periodistas asesinados pertenecían a medios de comunicación pequeños, realizaban sus labores en radio y prensa, y la mayoría de víctimas fueron hombres, aunque las mujeres fueron afectadas de otras formas.“La interiorización de la libertad de expresión debe ser entendida como un derecho”, concluyó.

Finalmente, el panel terminó con la experiencia del periodista Nathan Jaccard, que habló sobre la investigación del caso de los tres periodistas ecuatorianos secuestrados y asesinados en el primer semestre de este año cerca a la frontera con Colombia, que afectó la libertad de prensa y las relaciones fronterizas entre Ecuador y Colombia.

“Fue un golpe muy duro para Ecuador. Allá no habían tenido ese tipo de crímenes”, enfatizó Jaccard. Ese asesinato llevó a crear un colectivo de periodistas que reconstruyó la investigación que los ecuatorianos adelantaban cuando los mataron.

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