¿Qué está investigando el periodismo sobre Venezuela y cómo lo están haciendo? Cuatro experiencias y sus resultados.
De los desafíos de narrar la crisis venezolana y de hacer periodismo de investigación sobre un país en el que la escasez también es de datos hablaron Jeremy Mc Dermott, de Insight Crime; Jessica Carrillo, de Porquesoyflores.com; Roberto Deniz, de ArmandoInfo; y Giancarlo Fiorella, de Bellingcat durante el segundo día del XI Encuentro de Periodismo de Investigación y la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación, Colpin.
‘Venezuela: ¿Un estado mafioso?’- InSight Crime
La mesa, moderada por Raúl Peñaranda, periodista y analista boliviano, inició con la presentación de Jeremy Mc Dermott, periodista especializado en cubrimiento de conflicto armado, crimen organizado y narcotráfico, y Codirector de InSight Crime, organización que realizó el trabajo ‘Venezuela: ¿Un estado mafioso?’.
Este trabajo buscó cómo probar la hipótesis de que Venezuela es un Estado mafioso, definido por la organización bajo unos parámetros:

El proceso inició con la investigación de 123 funcionarios venezolanos involucrados con crimen organizado. “El crimen organizado penetró instituciones estatales de alto nivel”, sentenció Mc Dermott.
Se realizó la búsqueda y mapeo de estos 123 funcionarios y se construyó un archivo sobre actividades criminales de cada uno. Finalizada la investigación se publicaron 30 fichas, suficientes para mostrar el nivel de penetración del crimen organizado y develar las estructuras del Cartel de los Soles.

“El crimen organizado tiene raíces en el estado venezolano. No hay ninguno de los poderes públicos de Venezuela que no está involucrado con el crimen organizado. (…) Históricamente la plata de Venezuela no salió del contrabando, sino del robo de dineros del Estado por parte de la oligarquía (cleptocracia), y la venta de dólares en el mercado negro. Hoy en día, no hay qué se pueda robar de las arcas del Estado, y Maduro y el régimen, aún deben mantener a la máquina de corrupción. Ahora es Oro, narcotráfico, gasolina, cocaína, entre otros”, explicó Mc Dermott.
Otros hallazgos de la investigación revelaron que el Estado está perdiendo el control sobre la crisis y la germinación del crimen en la cultura venezolana. Las estructuras de represión no sólo están en las fuerzas armadas, quienes han perdido legitimidad, por ser partícipes de delitos criminales, extorsiones, y ejecuciones extrajudiciales; sino en grupos no estatales: Los Pranes y las megabandas.
Estos grupos son un ejemplo del desarrollo más rápido de bandas criminales en Latinoamérica, pues no sólo ejercen poder dentro de las cárceles, también son líderes de las megabandas y están operando por primera vez fuera de Venezuela, en países como Perú, Colombia, República Dominicana, y Panamá.
“Con el tiempo, veremos la mafia venezolana trabajando con colombianos, brasileños y gente de República Dominicana. (…) Nosotros creemos que Venezuela es el país más peligroso de Latinoamérica. Los criminales venezolanos matan primero y roban después. Esto tiene también que ver con los altos niveles de impunidad”, indicó Mc Dermott.
Lo más preocupante de la situación, según el periodista, es que no hay nadie enfrentando la violencia. El crimen organizado está permeando y cambiando la cultura del país, en una cultura de violencia.
“Para nosotros Venezuela ahora es un eje de crimen organizado: ‘Raspachines’ de coca, prostíbulos, mulas, dinámica del mundo de crimen organizado. Venezuela que era país de tránsito, ahora es un actor protagonista en las estructuras de crimen organizado en América Latina. Estos efectos de corto y largo plazo son y serán profundos en la sociedad”, afirmó Mc Dermott sobre la situación que, según los análisis y resultados de la investigación, “está por empeorar, porque no vemos ninguna resistencia al crimen organizado. Es tierra fértil. Y las raíces crecen en la cultura y en las ramas de poder. Ese es un problema que no se puede quitar, permanece por generaciones”.
Porquesoyflores.com – un ejemplo de periodismo multimedial creativo y colaborativo en un Estado de sombras
La periodista venezolana, Jessica Carrillo, expuso su experiencia en la realización del proyecto ‘PorqueSoyFlores’, un análisis exhaustivo de más de 3.500 páginas de documentos, así como de 300 pruebas en videos, audios, chats y fotos asociados al juicio de los sobrinos de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Estados Unidos, arrestados por tráfico de 800 kilos de cocaína a territorio estadounidense.
Estos trece capítulos son producto del relato de los sobrinos de Maduro y Flores sobre cómo funcionaba el crimen organizado y los esquemas utilizados para mantener el poder en Venezuela. La investigación surgió además, de una pregunta: ¿Cuál es funcionamiento interno de poder luego de la muerte de Chávez?

¿Cómo se realizó esta investigación?
Tres personas conformaron el equipo que, durante el juicio de los sobrinos de Maduro y Flores, realizaron reportería, investigación y entrevistas.
“El acceso a la información pública fue vital. Veníamos acostumbradas a trabajar en Venezuela, donde tú sabes que no hay acceso a ningún tipo de información. Y tuvimos acceso a estos documentos. Por eso creo que es muy importante luchar por el acceso libre a la información pública”, aseguró Carrillo.
Los periodistas analizaron 3.500 páginas de documentos, se construyó una base de datos con palabras clave, personajes y fechas.
Finalmente, para mostrar los resultados grabaron un podcast que se difundió por en la página web del medio.
“Hicimos la difusión teniendo en cuenta que podría haber censura. Pues el internet es controlado por el Estado, que bloquea el acceso a los medios. Así que teníamos que dar un paso adelante. Y encontramos una manera de protegernos de la censura”, explicó Jessica.
Para evitar un ataque:
- Se crearon páginas réplicas.
- Se utilizaron redes sociales.
- Se valieron de YouTube, y SoundCloud (es más difícil censurar estas plataformas).
“La manera más fácil de burlar la censura es convertir los podcasts en notas de voz y enviarlas por WhatsApp, pues este es el medio por excelencia para comunicarse”, resaltó Carrillo.

Retos
- Para volumen de datos, uso de periodismo colaborativo
- Narrativa de enganche por la extensión de la investigación
- Apoyo de otros medios para la réplica y creación de comunidad y audiencia fija.
- Autofináncienlo. Creación de un estudio casero, con software libre (Knight Lab, Audacity).
Detrás de los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción)
Roberto Deniz, periodista de Armando Info, contó que junto a sus compañeras Patricia Marcano y Claudia Solera se preguntaron qué había detrás de la política pública “noble” del Gobierno de Maduro Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP.
Una estrategia de la Gran Misión de Abastecimiento Soberano, implementada por Maduro en abril del 2016, era vender bolsas de alimentos a precios subsidiados y combatir el desabastecimiento, que también controla la entrada de alimentos en los puertos venezolanos.
Este modelo de distribución directa funciona en todo el país. Las bolsas solo se venden a las personas que estén registradas ante los comités locales y pueden incluir harina de trigo o de maíz, pasta, aceite, arroz, azúcar y leche.
Así, la investigación de Armado Info inició con unos planteamientos clave:

¿Cómo armaron el rompecabezas?
- Los datos permitieron armar la trama (direcciones, datos, contratos millonarios) que tejieron las conexiones mediante un organigrama.
- Todos los datos se han conseguido mediante fuentes que han filtrado documentación
- Se le hizo seguimiento a la calidad de los alimentos distribuidos por el Gobierno (redes sociales, testimonios, variaciones de marcas y fabricantes)
- Se hicieron análisis microbiológico y físico químicos a las marcas del CLAP. (Productos bajos en proteínas, calcio, altos en carbohidratos y sodio)
Los resultados de la investigación revelaron que la gente más necesitada de Venezuela es abastecida con productos importados de México, con bajísimos estándares de calidad e incluso componentes peligrosos para la salud humana. Proveedores con empresas en paraísos fiscales; sobrecostos para el Gobierno e importación de medicinas que también favorecían a franquicias de “tiendas CLAP”.
“¡Nos vamos a entregar! ¡No sigan disparando! “: Reconstruyendo las últimas horas de Óscar Pérez
Giancarlo Fiorella, investigador del Centro criminología y estudios socio legales de la Universidad de Toronto, cerró la mesa sobre Crisis en Venezuela con la exposición de la reconstrucción del caso del policía que en enero del 2018 intentó lanzar una rebelión masiva en contra del Gobierno de Maduro en Venezuela.
Fiorella y el periodista Aliaume Leroy realizaron una investigación de cuatro meses junto a Bellingcat- comunidad de periodistas que analizan información de fuente abierta y realiza investigaciones- en la que a raíz de un grupo de Twitter creado por el suceso, empezó a recolectarse información de fuente abierta (publicaciones, fotos, información de ciudadanos). Se hicieron copias para proteger los datos.
Los periodistas venezolanos geolocalizaron el lugar en el que se encontraba Óscar Pérez y contaron el minuto a minuto de lo que sucedió ese día de enero de 2018.
Tradujeron el artículo a español y contaron paso a paso el proceso de investigación para asegurar la transparencia a los lectores. La investigación cuenta cómo al final Pérez se rindió, pero fue ejecutado extrajudicialmente por el Estado venezolano.
Para realizar la investigación también se trabajó en colaboración con Forensic Architecture, quienes construyeron un modelo digital navegable de tres dimensiones de El Junquito, el lugar donde estaba escondido Pérez, que ubica más de 60 piezas de evidencia en tiempo y espacio.
Además, tres organizaciones de medios venezolanos – Efecto Cocuyo, Armando.Info y El Pitazo – ayudaron a recolectar información adicional que Bellingcat y Forensic Architecture actualmente llevan a cabo.
The New York Times Opinion colaboró en la difusión con una pieza escrita por Giancarlo Fiorella y Aliaume Leroy
“Venezuela es un país que tiene oscuridad completa en materia de información abierta. Por eso es tan valiosa la información de código abierto y recolectada en colaboración con ciudadanos de a pie”, resaltó Fiorella.